domingo, 27 de octubre de 2013

La animación a la lectura desde edades tempranas

El artículo de Pedro Cerrillo establece una dicotomía entre la llamada sociedad de la información y del conocimiento. Nuestra sociedad actual ofrece gran cantidad de información pero pese a ello no poseemos grandes conocimientos. Esto puede deberse a que no le damos la importancia necesaria a la lectura, el hecho de leer no es un juego si no una actividad cognitiva compleja, individual y voluntaria. En España, el panorama lector viene marcado por una situación bastante anecdótica, somos una potencia en producción editorial pero no somos un país lector, debido a que la lectura no está de moda. Las lecturas que se practican (entre los jóvenes) son lecturas instrumentalizadas y se está perdiendo la lectura por placer, por el enriquecimiento personal.

En cuanto a los tipos de lecturas que podemos encontrar, el autor distingue entre la lectura obligatoria, que en el caso de los niños son las escolares, y las voluntarias. Para que las lecturas obligatorias sean aceptadas por los alumnos, este debe ver en ellas una oportunidad para compartir sentimientos, emociones etc. Pero aparecen dos problemas, la convivencia de la lectura obligatoria y la voluntaria y que la selección del libro obligatorio genere empatía en el lector.

Otro gran problema que nos muestra Cerrillo en su artículo es el hecho de culpar a la institución escolar de que no aumente el hábito lector pero se cae en un error ya que los hábitos se aprenden principalmente en el seno familiar, la escuela puede enseñar a los alumnos a leer y comprender lo que leen, es decir a adquirir una competencia lectora, pero difícilmente conseguirá un habito de la lectura sino accede fácilmente a los libros en casa o en una biblioteca.

El autor comenta el reciente auge de las actividades de animación lectora, pero estas no están suficientemente planificadas e institucionalizadas para fomentar los hábitos de lectura sino que se entiende más como un entretenimiento pese a que su objetivo principal debe ser el de crear hábitos de lectura, al margen de la lectura obligatoria escolar, desarrollando un tipo de lectura libre, crítica, voluntaria y sin utilidad inmediata.

Por lo que respecta a los objetivos encontramos que uno de ellos seria la mejora de los hábitos lectores hasta crear hábitos lectores de carácter estable y otro con aspectos más realistas, que sería simplemente la práctica de la lectura. En cuanto al ámbito de desarrollo de la animación lectora el autor distingue dos tipos de espacios, formales (escuela, biblioteca) e informales (club de lectura, familia…). 

Por último Cerrillo reflexiona sobre las condiciones previas que debe tener la animación a la lectura: que sea libre y gratuita, que los libros estén adecuados a los destinatarios, que sean obras de calidad, adaptadas a las edades de los alumnos etc. Además existen una serie de de elementos que influyen negativamente en la animación a la lectura y que convendría tener en cuenta, pues en ocasiones se utilizan en el ámbito escolar, entre ellas podemos nombrar la obligatoriedad de la animación y la realización de un trabajo escolar al respecto.

La reflexión final que hay en el artículo pone de manifiesto la necesidad de hacer que se cree, en nuestra sociedad del conocimiento, ciudadanos lectores críticos y competentes capaces de discriminar la abundante información que se nos ofrece para que los ciudadanos podamos participar libre y autónomamente en nuestra sociedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario